Proponen que construcción de viviendas de interés social tengan elementos para su “customización”

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“En general, el diseño de las políticas habitacionales ha prescindido del conocimiento de la demanda específica”, sostiene el arquitecto uruguayo Gustavo Traverso en su tesis de postgrado presentada ante la Universidad Federal de Rio Grande del Sur.

En su trabajo, el profesional hace referencia a la necesidad de concebir proyectos de vivienda de interés social que puedan ser adaptados a las necesidades y los intereses de quienes vayan a residir.

“La producción del hábitat popular ha sido a través del uso de técnicas constructivas industrializadas, adoptando estrategias de producción masiva, con una eficiente utilización de los recursos, pero ignorando las exigencias individuales de cada familia, la pluralidad y el dinamismo de la sociedad”, escribió el arquitecto.

Esto motiva, desde su perspectiva, que surjan complejos que “no se adecuan a las necesidades de la población, donde los usuarios intervienen incorporando necesidades no previstas en el desarrollo del producto”.

En todo tipo de política habitacional se consolida la edificación de viviendas similares, pero debe tenerse en cuenta la posibilidad de aplicar estrategias de “customización” de los inmuebles, sostiene el texto. La idea es “satisfacer a los consumidores con diferentes productos sin aumentar significativamente los costos y el tiempo de entrega” del inmueble.

Para esta tesis de postgrado fueron realizados dos estudios de casos de programas residenciales, donde la participación del usuario en el desarrollo del producto es diferente. Además, se identificaron estrategias en el proceso de producción de un sistema industrializado de producción de viviendas, encontrando oportunidades de implementar mejoras en la capacidad de adaptabilidad del sistema a los cambios producidos por los usuarios, aumentando la variabilidad y flexibilidad de las opciones de viviendas ofrecidas por la empresa constructora.

Conjuntamente con la empresa fueron analizadas las intervenciones y se identificaron oportunidades para adoptar distintos grados de customización. Las principales contribuciones del trabajo es comprender cuales son los requisitos de los usuarios en la etapa de uso de las viviendas, para lograr un producto customizable en proyectos de vivienda de interés social y contribuir al desarrollo de productos industrializados que incorporen estos requisitos.

¿Por qué customizar?

Traverso entiende necesario que la oferta de vivienda se adapte a la sociedad contemporánea, donde la familia y el tipo de inmueble requerido son diferentes respecto a décadas pasadas.

Esto no es posible bajo el esquema constructivo imperante, manifiesta. “La variedad de convivencia en los hogares se expresa en diferentes necesidades en cuanto al espacio habitacional. La historia de la industria moderna es una evolución que se expresa en un proceso de renovación tecnológica permanente, con ritmos diferentes, pero en el largo plazo es una constante. Este proceso tiene una manifestación distinta en la industria de la construcción, la incorporación de nuevas tecnologías con la consiguiente mejora en la productividad se opera de forma mucho más lenta”, escribió.

El análisis realizado para la tesis lleva a concluir a Traverso que son escasas y limitadas las intervenciones que pueden realizar quienes adquieren viviendas de interés social. La realización de los cercos perimetrales en los fondos de las unidades son intervenciones que realizan los usuarios. En etapas simultaneas o posteriores, se incorporan intervenciones por ampliación o sectores techados asociados a este sistema de cercos perimetrales. Estas intervenciones de los espacios exteriores son, en su mayoría, un parrillero techado que está incluido dentro de las necesidades culturales de estas familias.

Les siguen los garajes y galpones que también comparten la misma función de espacios alternativos con distintos usos, y en algunos casos como lugar de trabajo para las familias.

“Estas intervenciones son las de mayor impacto en el producto final, evidenciándose la falta de concepción de la vivienda asociada a sus espacios de uso privado, donde se produce una pérdida de valor, en relación a la customización de los espacios exteriores de las unidades”, sostiene.

Basados en los conceptos de open building, Traverso entiende que pueden existir espacios de colaboración entre las empresas constructoras, los desarrolladores y los clientes interesados en adquirir las viviendas sobre la base que hay aspectos que pueden ser modificados.

“A partir del análisis de la demanda a través de las intervenciones realizadas y perfiles habitacionales, la empresa puede configurar un menú de opciones donde el cliente puede optar por distintas configuraciones del producto. Se puede ofrecer un menú de opciones que pueden ser evaluadas por el usuario, donde se puede establecer la conformación espacial de la unidad más conveniente para el agrupamiento familiar en la etapa de adquisición”, afirma Traverso.

En las conclusiones de su tesis, el arquitecto indica que “la comprensión de las necesidades de los cambios en las viviendas es una fuente de información específica a fin de definir y traducir necesidades y deseos, en un producto tan complejo como la vivienda de interés social”.

“El entendimiento de las intervenciones de forma continua en la etapa de uso de las unidades habitacionales puede traducirse en una fuente potencial para obtener una economía de costos para los agentes financiadores y prever grados de personalización”, cierra Traverso en su trabajo.

Foto: www.caeesu.org