Nuevo presidente de la Sociedad de Arquitectos del Uruguay (SAU) exhorta a mejorar agilidad de análisis y aprobación de proyectos arquitectónicos

20181029

El arquitecto Fernando Pereira Figuerón, presidente desde el 10 de agosto de la Sociedad de Arquitectos del Uruguay (SAU), una Institución con ciento cuatro años de existencia, entiende que se deben acelerar los procedimientos de análisis y aprobación de los proyectos arquitectónicos que buscan mejorar un edificio, un barrio o un espacio urbano concreto.

“Esa es una de las cosas que a veces resultan extrañas, que cuando llega la inversión no la canalicemos rápidamente y nos pongamos a trabajar en que salga”, reflexionó a título personal en diálogo con revista Propiedades.

Desde su perspectiva, Montevideo y el interior “han cambiado positivamente” a raíz de iniciativas departamentales y nacionales, como la ley 18.795 de Vivienda de Promoción Social, que permitió “dinamizar muchos barrios”, como Cordón, el Centro, Palermo, La Blanqueada, entre otros, o los fondos para el desarrollo del Interior que gestiona OPP.

“Hay una serie de edificios nuevos y de valor arquitectónico que aportan a la consolidación de barrios con un alto nivel de servicios y conectividad que hacía mucho tiempo no se invertía ” y que “van mejorando la calidad de la zona”, aseguró Pereira.

Recordó que la SAU ha promovido concursos en Montevideo y otros puntos del país para desarrollar proyectos arquitectónicos de calidad y que los profesionales uruguayos han exhibido compromiso en participar de estos concursos con resultados muy buenos.

“Esos proyectos están mejorando la calidad de las ciudades”, pero “en términos de modernización, si quisiéramos ponernos en sintonía con el espíritu de los tiempos, nos queda mucho para hacer”, indicó.

A su entender, Uruguay carece de abundancia de recursos por lo que esos recursos escasos hay que gestionarlos con inteligencia y pro actividad de modo que permitan concretar el mayor número posible de iniciativas e inversión que buscan mejorar edificios y ciudades. Ocurre, por ejemplo, al momento de aplicar políticas de conservación de edificios patrimoniales. “En muchos casos no hay un nivel de sensibilidad que permita destinar recursos a edificios públicos de gran valor patrimonial. Es el Estado el que tiene que dar señales positivas primero, educar con su accionar y ser ejemplo para ganar autoridad moral a la hora de exigir a proyectos privados un nivel de compromiso y sensibilidad mayor”, manifestó.

Según explicó, “se hace bastante difícil poder intervenir en zonas patrimoniales” porque los procesos son largos y terminan, en algunos casos, desencadenando el desestimulo de la iniciativa privada.

“La gestión demanda un tiempo que para los uruguayos quizás sea comprensible, pero son difíciles de defender ante inversores e interesados privados”, dijo Pereira.

“Deben tener la misma exigencia los organismos de contralor en su niveles de respuesta que lo que se exige a los profesionales en el ejercicio libre de la profesión”, añadió.

Otra sensibilidad

Por otra parte, Pereira observa que de un tiempo al presente existe “otra sensibilidad en integrar a los arquitectos en diversas intervenciones a nivel urbano, gestión y diseño” con el fin de mejorar las ciudades y centros poblados.

“Hemos hecho convenios desde SAU con instituciones importantes como CND, MVOTMA y apostamos a desarrollar muchos más dado que tenemos una presencia en todo el país”.

“Estamos en un punto donde hay arquitectos formados en áreas específicas como: ordenamiento territorial, patrimonio, paisajismo y es fundamental que se integren en la intervención de programas y proyectos en todo el país, sobre todo en el interior”, indicó.

En ese sentido, aseguró que Montevideo y Canelones fundamentalmente han organizado grupos de trabajo multidisciplinarios de forma orgánica que cuentan con la participación de arquitectos para desarrollar planificación en espacios urbanos. En otros departamentos detectamos que existe “un debe” y es necesario que los arquitectos estén presentes en el asesoramiento y toma de decisiones relativas a cuestiones urbanas, territoriales, paisajísticas y patrimoniales, porque tenemos formación y muchísimo para aportar. Son temas vitales para la población, consideró.

Foto: Fernando Pereira Figueron de Credito SAU