Montevideo incrementa sus plazas hoteleras pero experimenta una reconversión del sector

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Montevideo cuenta con menos hoteles registrados ante el Estado que en 2013, pero las habitaciones aumentaron, así como las plazas de hospedaje que tienen los establecimientos operativos. Además, atraviesa un período de reconversión, con el cierre de algunos locales y la apertura de otros en otras zonas.

Según cifras proporcionadas a Propiedades por el Ministerio de Turismo (Mintur), a junio de este año había 80 hoteles en la capital, un número apenas inferior respecto a los 87 que operaban en 2013.

Igualmente, el número de habitaciones y de plazas de hospedaje es superior en la actualidad respecto a ese año, pero también la variación es moderada. En 2013 había 4.533 habitaciones en los hoteles con lugar para 8.942 plazas, mientras que a junio de este año se registraron 4.879 habitaciones con lugar para 9.888 plazas.

Desde la división de Monitoreo de Mercados Turísticos de la cartera se informó que los datos surgen del Registro de Operadores Turísticos del Mintur. Asimismo, se precisó que refiere a prestadores de servicios turísticos activos, y que la cantidad de habitaciones y plazas fue declarada por cada prestador.

Desde el Mintur se subrayó que puede haber más establecimientos en trámite de reinscripción, regularización o nuevas inscripciones. De todos modos, no se cuenta con información sobre si existen establecimientos en esta situación y cuántos serían.

Desde la división de Investigación y Estadística de la secretaría de Estado se dijo a Propiedades que el número de establecimientos en Montevideo ha crecido y que el descenso consiste en un “tema registral”. 

“Tenemos el inconveniente de que Registro de Operadores tiene en ´alta´ a los hoteles debidamente inscriptos, y si por algún motivo se les venció el registro y no lo han renovado en ese momento no figuran en la nómina. Hay también hoteles nuevos que pueden demorar en inscribirse, por ejemplo porque no tienen la documentación requerida como DGI, BPS y la habilitación municipal, la que a su vez se requiere para darla la habilitación de Bomberos, etc.”, se comunicó desde el Mintur.

Pero más allá de estas precisiones, la realidad indica que el sector hotelero de Montevideo atraviesa una “reconversión”, según dijo a Propiedades el presidente de la Asociación de Hoteles y Restaurantes del Uruguay, Juan Martínez.

¿Qué ocurre? Varios establecimientos han cerrado, como el Lancaster, Austral, Plaza Fuerte y el Continental. Buscan evolucionar a otro tipo de negocio, como el alquiler de oficinas y residencias para personas de la tercera edad.

La realidad indica que los hoteles de Ciudad Vieja, Centro y Cordón han visto reducida su actividad, por ello algunos debieron cerrar y reconvertirse. Pero nuevos establecimientos han abierto en Pocitos y Punta Carretas, zonas más atractivas para el turista por varios motivos: seguridad y ubicación de paseos de compras y la existencia de casas financieras y bancos.

Es decir, esos puntos ahora tienen un atractivo que motiva al turista a preferirlos por sobre otras opciones emplazadas en otras zonas de la capital, sostuvo Martínez.

También ha ocurrido que grandes cadenas resolvieron invertir en el país con la apertura de nuevos locales en base al desempeño económico de hace unos años, cuando el panorama era más alentador que el actual.

“Hay cadenas que se están instalado, con determinadas condiciones, con proyectos de inversión realizados hace tiempo, y se tiran a hacerla y se encuentran con que se pensaron en un momento y las realidades van cambiando. Se están haciendo con cierta incertidumbre de lo que va a pasar, algunos de ellos con opción de condo-hotel. Se tiene el hotelpor 10 años y después se verá”, dijo Martínez.

Demanda

La Asociación de Hoteles y Restaurantes del Uruguay observa que creció la demanda a nivel general en Montevideo, pero algunos establecimientos con antigüedad en el mercado han perdido ocupación ante la competencia que le han hecho locales recientemente inaugurados.

La tarifa promedio cayó en los últimos años en relación a la evolución de la inflación y ello se debe a la necesidad de mantener cautivo al público que ahora cuenta con más opciones y la competencia de la economía colaborativa a través de portales como Airbnb.

Martínez indicó que al bajar la tarifa en términos reales se produjo un descenso de la rentabilidad de los hoteles, lo que se ve acentuado por el tipo de cambio “planchado” en el entorno de los 28 pesos.

“El desafío es planificar más la oferta y aumentar la torta del mercado”, graficó el ejecutivo, quien reclamó una política gubernamental de control de las plataformas de alquiler temporario de inmuebles.

“Genera informalismo. Si bien aumentaron las plazas hoteleras también aumentó el número de plazas disponibles en Airbnb. Es el hotel más grande sin tener una cama propia”, lamentó.

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