Buscan interesados en apalancar proceso de renovación de Ciudad Vieja

20170710

La Intendencia de Montevideo y el Municipio B de la capital están decididos a modernizar y renovar la Ciudad Vieja, un barrio de unas 100 manzanas que supo tener 30.000 habitantes y que hoy en día alcanza a los 12.000 producto de la transformación que sufrió el casco histórico.

Actualmente, es uno de los barrios que concentra mayor actividad de oficinas públicas, casas bancarias, estudios de profesionales y locales empresariales, aunque ha perdido fuerza respecto a otras zonas de Montevideo.

Recibe a unas 40.000 personas diarias que asisten a trabajar, realizar trámites o simplemente disfrutar de sus rasgos como enclave turístico.  Pero la Ciudad Vieja exhibe varias realidades, según reconoció a Propiedades el alcalde del Municipio B, Carlos Varela.

No es lo mismo la zona de la Peatonal Sarandí a la altura de la Plaza Matriz que el llamado “Bajo” del barrio, ubicado en las calles Piedras y Cerrito. El movimiento no es el mismo, la actividad comercial, empresarial, museística y gubernamental se concentra en el primer lugar, y la “city financiera” apenas se extiende por unas cuadras más.

El mayor desafío para las autoridades se encuentra en hallar interesados en invertir en un punto muy deprimido del casco que hace años sufre la falta de proyectos inmobiliarios y que casi no tiene actividad alguna: la zona próxima a la rambla Ingeniero Monteverde, donde se encuentra la Terminal Cuenca del Plata, a pocas cuadras del Hospital Maciel.

Allí se ubica un edificio completamente abandonado, que es el local de la vieja Facultad de Humanidades, diseñado en su origen para el Hotel Nacional. También se encuentra la Plaza N° 1, que la Intendencia de Montevideo gestiona desde que la Dirección de Deportes la cedió en 2015. Y, también, se ubican dos manzanas que están casi sin actividad alguna que las autoridades pretenden ceder a privados para que realicen algún tipo de emprendimiento.

¿En qué está todo? La empresa Tsakos es propietaria del ex Hotel Nacional desde hace unos siete años. Está tapeado. Se encuentra buscando potenciales inversores que quieran desarrollar un proyecto multimodal en los 11.000 metros cuadrados que tiene la estructura. Se han acercado a la compañía interesados en desarrollar algún tipo de emprendimiento inmobiliario, pero hasta el momento no ha prosperado nada, según supo Propiedades.

Varela informó que al tratarse de un edificio patrimonial, su estructura no puede alterarse radicalmente ni puede demolerse. Todo lo que se realice debe ser un reciclaje, por lo que la Intendencia de Montevideo y el Municipio B asesoran a Tsakos sobre posibles alternativas inmobiliarias.

El funcionario cree que lo mejor pasaría por inversores que arriesguen en el desarrollo de un “mix” empresarial, habitacional y logístico “para que un proyecto sea viable en tiempos reales”.

Por otra parte, Varela informó que a nivel municipal y departamental tienen prevista una inyección de capital en la Plaza N°1 de Deportes a fin de mejorar su aspecto porque “está en muy malas condiciones”, y que ello iría a la par de otras intervenciones en los espacios públicos de la Ciudad Vieja.

Pero también se trabaja para darle vida a las dos manzanas que casi no cuentan con actividad entre la Plaza Guruyú y la Plaza de Deportes. Allí sería ideal que privados arriesguen capital en proyectos que pueden ser, también, un “mix” entre estacionamientos, viviendas, oficinas y comercios de cercanía, sostuvo el alcalde del Municipio B.

En la zona hay, además, algunos padrones sin uso que podrían ser destinados para la construcción de viviendas bajo el régimen de cooperativa ya que esos padrones pertenecen a la cartera de tierras de la Intendencia de Montevideo. De esa manera, dijo Varela, se podría tener una Ciudad Vieja “policlasista”, donde coexistan edificios modernos destinados a comercios y oficinas, pero también viviendas óptimas para ser habitadas por cualquier persona que así lo desee.

Peatonalización y circulación

“La Ciudad Vieja merecer caminarse en un 99%”, dijo el jerarca municipal. Y ese plan que comparte con la Intendencia capitalina buscará ser una realidad en los próximos años a través de la puesta en marcha de un cronograma para extender la zona peatonalizada del casco histórico.

Pero no es fácil aplicar soluciones que agraden a los vecinos, a los comerciantes y también a quienes asisten a este barrio para trabajar. Los planes de extender las zonas peatonales van de la mano de una racionalización del ingreso de unidades de transporte colectivo a la zona. Además, se proyecta que todos los ómnibus que ingresen puedan ser, en el mediano plazo, exclusivamente eléctricos, lo que supondría una mejora en la calidad del aire y reduciría, también, la polución sonora.

El intendente de Montevideo, Daniel Martínez, anunció tiempo atrás que se analiza reducir el número de coches de transporte público que ingresan al casco. Se piensa simplificar los recorridos para no deteriorar las calles y, además, concretar los proyectos de estacionamientos subterráneos que se promueven en la zona de Plaza España, próximo a la Torre Ejecutiva.

En cuanto a peatonalización, en el mediano plazo la idea es concretar la peatonalización de parte de la calle Buenos Aires. La resistencia de vecinos y comerciantes quedó en evidencia semanas atrás, cuando las autoridades organizaron una asamblea ciudadana para escuchar propuestas sobre si los ómnibus deben o no volver a circular por esa vía una vez que finalicen los trabajos de reparación.

Varela explicó que hasta que no finalicen las obras de refacción, los coches seguirán circulando por la calle Reconquista, pero que después regresarán a su trayecto habitual. Si bien se concretará esta medida, la mente está puesta en peatonalizar algún tramo de esa calle, afirmó.

También se analiza peatonalizar la calle Colón, pero en algunas cuadras, para desincentivar la circulación con vehículos. Se trataría de una iniciativa tal como se hizo tiempo atrás con la calle Alzáibar.

¿Hay más? Si. Se estudian los beneficios y perjuicios de remover la circulación vial de la calle Rincón en el trayecto comprendido entre las plazas Matriz y Zabala. En caso de prosperar esta idea, se haría teniendo en cuenta que aún deben circular camiones y camionetas proveedores de locales comerciales y unidades de transporte de caudales que llegan hasta las puertas de los bancos.

A la par, se prevé ensanchar el espacio de circulación de peatones en la plaza Zabala. Se trataría de una suerte de “corrimiento de la vereda” que haría más reducido el espacio para el tránsito de automóviles.

Por otra parte, las autoridades analizan peatonalizar la calle Washington para integrar al Hospital Maciel al circuito de calles de la Ciudad Vieja que tienen acceso limitado para vehículos. De esta manera, sostuvo Varela, es posible integrar aún más esa zona deprimida a la zona con más actividad del casco antiguo.

Seguridad

La zona vivenció un importante cambio en cuanto a la seguridad ciudadana una vez que se instrumentó el sistema de cámaras de videovigilancia de la Policía. Es un hecho que se redujeron los robos contra la propiedad y hacia los transeúntes a partir de la instalación de estos dispositivos tecnológicos, que sirvieron de punta de lanza para la posterior extensión del sistema a otros barrios de la capital.

De acuerdo con el relevamiento que hizo el Ministerio del Interior, la jurisdicción de la Seccional 1, que tiene como base a la Ciudad Vieja, experimentó una caída en la cantidad de denuncias de rapiñas y hurtos: más del 60%.

Según el Observatorio de Violencia y Criminalidad de la cartera, del total de rapiñas que se registraron en la capital durante 2016, un 0,4% fueron en el casco antiguo. En el caso de los hurtos, el guarismo es de 1,7% del total registrado en Montevideo.

La tendencia para este año habla, también, de una reducción de los delitos en este punto de la ciudad. “Sin dudas, los inversores preguntan por la seguridad del barrio porque quieren saber cómo está la cosa”, sostuvo el alcalde.

Igualmente, se registran algunos hechos puntuales de vandalización del espacio público, como algunas luminarias LED recientemente instaladas en la Peatonal Sarandí y la incineración de contenedores de basura. 

Pese a esto, el optimismo le gana al pesimismo. “Cambió el estado de ánimo del que vive en la Ciudad Vieja”, aseguró Varela.  

Foto: guiaviajesa.com