Rehabita MVD 2020, la propuesta para reciclar y utilizar las edificaciones abandonadas

20170515

¿Es viable que los inmuebles vacantes de las áreas centrales de Montevideo sean reutilizados como dispositivos de inclusión social? Esta es la pregunta que se hacen los arquitectos Gonzalo Bustillo y Mariana Ures, investigadores de la Universidad de la República responsables de relevar la cantidad de inmuebles sin uso por abandono o deterioro en los municipios B, C y CH de Montevideo.

Para ellos la respuesta es afirmativa, y eso les llevó a desarrollar el proyecto Rehabita MVD 2020, que será aplicado junto a las autoridades de esos municipios de la capital y con las iniciativas que eventualmente presenten organizaciones de la sociedad civil.

Partiendo de la base de la existencia de 90 viviendas visiblemente abandonadas en los barrios del Municipio CH de Montevideo y que se detectaron 339 fincas en esa situación en los barrios de los municipios B y C, se propone “avanzar hacia el diseño de un programa piloto de desactivación de situaciones de abandono en áreas centrales”, según un documento elaborado por Bustillo y Ures al que accedió Propiedades.

“Ello implica seleccionar un conjunto de casos representativos de la tipología construida, definiendo polígonos clave de intervención en función de la presencia y relevancia del tema, y desarrollando exploraciones sobre estrategias arquitectónicas y jurídicas para la desactivación de las dinámicas urbanas de abandono edilicio”, añade el trabajo elevado a las autoridades.

Según detallaron ambos arquitectos, Rehabita MVD 2020 se propone diseñar modelos de intervención y ensayar estudios de caso que permitan la articulación de la gestión de inmuebles abandonados, con los requerimientos de una oferta de “alojamiento transitorio de bajo costo” impulsada por el Estado, el desarrollo de espacios comunitarios para el desenvolvimiento de prácticas de agricultura urbana, y la implantación de dispositivos culturales de tipo mediateca barrial.

Dichos objetivos refieren a las necesidades planteadas por los actuales alcaldes de los municipios mencionados, indicaron.

Bustillo dijo a Propiedades que “las propuestas serán diseñadas en conjunto por el equipo de investigación (de la Udelar) y las alcaldías junto a las organizaciones que se sumen al proyecto en los próximos seis meses”.

Se estima que para octubre de 2018, después de 18 meses de consultas e investigación en la Comisión Sectorial de Investigación Científica de la Udelar, se inicie el proceso de implementación de las propuestas que resulten aprobadas. Además, Bustillo no quiso identificar qué tipo de proyectos pueden ser tenidos en cuenta: “Tendremos la libertad de plantear las propuestas que entendamos convenientes”, dijo.

La Comisión Sectorial de Investigación Científica de la Udelar financiará el proyecto de investigación del equipo de trabajo de Bustillo y Ures, pero no financiará la implementación de las propuestas que sean presentadas.

“Será fundamental la identificación de los más variados mecanismos de financiación que aseguren la implementación efectiva de las propuestas”, subrayó Bustillo.

La realidad a atacar

Los trabajos de investigación realizados entre 2014 y 2016 por Bustillo y Ures sobre inmuebles visiblemente abandonados en áreas centrales de Montevideo han llevado al reconocimiento y redefinición del abandono como una dinámica urbana centralmente asociada a la no explotación edilicia.

Sobre un área urbana analizada de 3.000 manzanas y un total de 400 casos identificados como inmuebles visiblemente abandonados, entre el 85% y el 95% de los casos mostraron como rasgo central la potencial no explotación o vacío edilicio.

Según el trabajo elaborado por ambos arquitectos, esta hipótesis del “vacío” como dinámica subyacente al abandono edilicio fue desarrollada desde un abordaje de lo “visible”, -recorridas vehiculares y relevamientos visuales-.

En Montevideo existen hoy fuentes que cuantifican el fenómeno del stock de viviendas desocupadas considerando cifras del entorno de 17.000 viviendas vacantes y ruinosas, y un stock aproximado a los 13.000 en alquiler. Esto abre la pertinente consideración del fenómeno en su dimensión no visible, sostienen los investigadores.

Ambos añaden que un diseño de política pública para el manejo de inmuebles abandonados en áreas centrales de Montevideo debería pensarse como una política urbana y edilicia de abordaje del fenómeno, y desarrollando acciones consistentes con los rasgos centrales identificados.

Se debe tener en cuenta para ambos que entre el 80 y el 90% de los inmuebles visiblemente abandonados en áreas centrales de Montevideo son inmuebles vacíos y de uso residencial. Entre el 77% y el 89% de los edificios son de tamaño pequeño, menor a 500 metros cuadrados.

Además, se establece que entre el 80% y el 90% de los inmuebles visiblemente abandonados son viviendas deshabitadas. En el Municipio CH el stock residencial en abandono es casi exclusivamente de viviendas deshabitadas, mientras que en los municipios B y C hay también una significativa presencia de conjuntos de vivienda deshabitados (23%).

Se identificó en las zonas relevadas un conjunto aproximado a 20 estructuras edilicias sin terminar, aproximadamente el 5% de las situaciones analizadas. Este tipo de situación requiere especial atención ya que concentra casos de gran superficie construida y gran impacto zonal como inductor de procesos de abandono en padrones próximos, subrayan Bustillo y Ures.

Asimismo, se indica que el Municipio CH confirmó la existencia de la dinámica de abandono edilicio identificada en los Municipios B y C, aunque presentó patrones de densidad menores. En ese sentido, se ilustra que en esos municipios se relevó la presencia de un inmueble abandonado cada ocho manzanas mientras que en el Municipio CH se relevó un inmueble abandonado cada 11 manzanas.

Foto: Lucía Lin