Arquitectura for export: estudios locales trabajan cada vez más para el exterior

El talento y la capacidad de los responsables de los estudios uruguayos de arquitectura son cada vez más reconocidos en el exterior. Y esa ponderación se traduce en que aumentó en los últimos años el volumen de trabajo de los profesionales en proyectos inmobiliarios y urbanísticos desarrollados fuera de fronteras.

Según un relevamiento llevado a cabo por el Instituto Uruguay XXI, el 41% de los estudios uruguayos exporta servicios a otros países, especialmente de América Latina. Este relevamiento, publicado a fines de 2016, da cuenta de un alza del trabajo hacia el exterior de 16% respecto a un relevamiento similar hecho en 2013.

Ejemplos sobran. Varias de las oficinas más importantes exhiben en sus portales de Internet las iniciativas que conducen en otros países y dan cuenta de las características de las obras emprendidas, que en general tienen un porte superior a las que demanda el mercado uruguayo.

“Hay realmente afuera un mercado mucho mayor, con más obras y más atractivos. Y en varios lugares, especialmente en América Latina, se reconoce y valora mucho al profesional uruguayo”, dijo a Propiedades Martín Gómez Platero, director de Estudios Gómez Platero.

Son muchos los proyectos que actualmente lleva a cabo su estudio en otros países. Según sus estimaciones, el 40% de la cartera de proyectos se ejecuta fuera de fronteras. Las iniciativas corporativas (oficinas) son lo más demandado, pero también el estudio trabaja y trabajó en la construcción de viviendas, hoteles y centros comerciales.

El fuerte del estudio es Ecuador, donde cuenta con una oficina propia. También en Perú, donde se trabaja mediante una alianza con una empresa local, y en Bolivia. Hay proyectos en otras partes y las posibilidades no se terminan ya que el desarrollo inmobiliario en otros países es mayor que en Uruguay debido a una cuestión de escala, afirmó Gómez Platero.

Su perspectiva es compartida por el director del estudio Enciam, Jorge Gambini. “En el extranjero hay posibilidades de acceder a proyectos de una escala y complejidad que sería difícil imaginar en el contexto nacional. Esto es posible por la mayor potencia de estos mercados y por su permeabilidad a la innovación.”, dijo a Propiedades.

Según explicó, su empresa se encuentra trabajando en dos proyectos en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia.  Uno implica la construcción de una torre de oficinas de más de 100 metros de altura que está en etapa de finalización, y el segundo es una iniciativa de viviendas sociales de casi 70.000 metros cuadrados cuya construcción comenzará en 2018.

Desde su punto de vista, en el extranjero “es más fácil desarrollar oficinas antes que viviendas porque la normativa deconstrucción de oficinas es un problema genérico". En tanto, en las obras de vivienda “hay condicionantes locales” que van desde las normativas hasta las lógicas constructivas y culturales de cada lugar.

De una manera u otra, los estudios uruguayos han ejecutado iniciativas de distinto tipo y han trabajado en varias etapas de las obras: anteproyecto, el proyecto básico o desarrollado y el proyecto ejecutivo. “Es una tentación para todos poner un pie afuera”, reconoció Gambini.

Las palabras de Gómez Platero y Gambini reflejan el contenido del informe elaborado por el instituto Uruguay XXI a fines de 2016 para ser presentado a inversores extranjeros o potenciales interesados en contratar técnicos uruguayos. Según ese texto, los estudios se posicionan como multidisciplinarios, ofreciendo un alto número de servicios o unidades de negocios. Del total de unidades de negocios de los estudios encuestados por el organismo, cerca de un cuarto está enfocado al desarrollo de proyectos ejecutivos (24%), seguido por el desarrollo de anteproyectos o ideas preliminares (23%), dirección de obra (24%), gerenciamiento de obra (19%), servicios de dibujos técnicos (9%) y renders (1%).

En relación a la especialización por tipo de proyecto de arquitectura,  los segmentos más mencionados son viviendas unifamiliares (27%), edificios residenciales (16%), urbanismo (12%), edificios de oficinas (11%) y arquitectura industrial (8%).

En comparación con el relevamiento de 2013, los resultados sugieren que la participación de los proyectos de arquitectura se ha mantenido relativamente constante en los últimos tres años,  excepto por urbanismo, que ha crecido un 8%.

Entre los estudios que exportan servicios, el 66% reporta que las ventas al exterior representan entre 1% y 25% de su facturación total, el 20% indica una participación que varía entre el 25% y el 75% del total dela facturación total, y el 14%  reporta quelas exportaciones representan más de tres cuartos de su facturación total.

Los servicios más exportados corresponden a documentos ejecutivos,  anteproyectos (o ideas preliminares) y dibujos técnicos. Los mercados destino más importantes son países latinoamericanos, seguidos por Estados Unidos y Europa.

Para Gambini, “los técnicos uruguayos son bien ponderados” en otros países, por eso han obtenido premios y son contratados como proyectistas y consultores. Esto es producto de la “buena preparación” que reciben los futuros arquitectos en la Universidad de la República en primer lugar, pero también en las facultades privadas de nuestro país, apuntó.

De acuerdo al trabajo de Uruguay XXI, el 53% de los estudios indicó haber recibido premios en Uruguay o el extranjero.

Andrés Gobba, socio de estudio Mapa, dijo a Propiedades que los concursos en el extranjero “son una herramienta increíble para ejercitarse y ver qué se puede mejorar en el trabajo propio, pero también medirse con el mercado y mostrarse”.

Varias puertas se han abierto a partir de proyectos ganadores y también de algunos que no recibieron una distinción, pero que captaron la atención del público y desarrolladores.

Actualmente, fuera de fronteras el estudio Mapa trabaja en proyectos en San Pablo –donde cuenta con una oficina propia- y en el estado de Nueva York, en Estados Unidos. Gobba indicó que el foco de trabajo es la instalación de casas o refugios prefabricados de menos de 100 metros cuadrados en zonas con paisajes atractivos.

En un taller fabrican la casa –por ejemplo de madera-y la trasladan hasta la zona donde quedará instalada. Se trata de soluciones habitacionales de gran performance (doble vidrio, buenas terminaciones, etc.) que pueden ser desmontadas con facilidad sin generar mayores cambios en el ecosistema.

Gobba subrayó la importancia de generar lazos y nexos con responsables de proyectos inmobiliarios del extranjero. Al pertenecer a un mercado reducido, se debe pensar de manera “global” para lograr seducir a potenciales clientes de otros países, exhibiendo que losarquitectos uruguayos “tienen capacidad para trabajar en cualquier lado”, dijo. 

 

 

Foto: Enciam, Estudio Mapa, Gomez Platero