Compraventa de tierras no despega y se aguarda un nivel de operaciones similar al de 2016

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Se aguarda que para el cierre del año no se registre un despegue del número de operaciones de compraventa de tierras y que, por el contrario, se registre un guarismo similar al de 2016, cuando se llevaron a cabo 909 transacciones, según dijo a Propiedades la directora de la Dirección de Información y Estadísticas Agropecuarias (DIEA) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, Laura Piedrabuena.

Eso habla de un mercado que mantiene un dinamismo por debajo del nivel que exhibió tiempo atrás, subrayó la funcionaria, quien aclaró que “sólo un boom de precios podría generar que el panorama cambie”.

“En el mercado de tierras hace unos cuatro años que viene en descenso la cantidad de operaciones realizadas anualmente, y creo que este año no va a tener grandes diferencias con los años anteriores. No vamos a tener grandes sorpresas. Puede llegar a superar las 900 operaciones, pero no va a ser un número demasiado superior”, manifestó.

Si bien negó que el mercado esté “congelado”, sí dijo que la cantidad de transacciones está asociado a la performance del sector y al poder de compra de los diferentes productos con respecto al valor de la tierra.

Las 909 operaciones de 2016 implicaron la transacción de 136.065 hectáreas a un valor de 460 millones de dólares. En 2015 se habían realizado 1.245 operaciones de compraventa de 176.225 hectáreas a un valor de 632 millones de dólares.

Durante el primer semestre de este año se vendieron 94.810 hectáreas de campo por 352 millones de dólares. Fueron 459 operaciones de compraventa que representan 3% menos que las registradas en el primer semestre del año anterior, pero la superficie total vendida aumentó 15% en el mismo período.

Canelones y Lavalleja fueron los dos departamentos que registraron más movimiento en las operaciones, seguidos por Colonia y San José.

A su vez, se detalló que la mayoría de las transacciones corresponden a pequeños y medianos predios. Por ejemplo, de los 909 transados en 2016 se observó que 136 son de menos de 1.000 hectáreas, lo que revela la tendencia a la concentración de las propiedades en extensiones cada vez más grandes y a la disminución de las pequeñas explotaciones.

Esto “habla de la intensificación del uso de la tierra”, sostuvo Piedrabuena, que también señaló que en la zona metropolitana el terreno empieza a tener otro uso más allá de la vivienda.

Valor de la tierra

Por otra parte, no se aguarda que haya una modificación sustancial del valor de la hectárea: unos 3.500 dólares promedio, aunque el valor varía según la zona del país y de acuerdo al uso del suelo.

La DIEA presentó días atrás un informe estadístico del sector entre 2000 y 2016, donde figura, entre otras cifras, la variación del precio promedio de la hectárea. Se puede observar que se multiplicó por 10, al pasar de un piso de 386 dólares en 2002 a 3.934 dólares en 2014; luego, entre 2015 y 2016 bajó un 14% acumulado.

No se aguarda una variación significativa para el futuro inmediato, aseguró Piedrabuena. “Como se ve en la serie de datos, hace varios años que el promedio por hectárea está bastante regular. Para el promedio nacional es un precio que se viene dando sin grandes cambios y seguirá más o menos así”, afirmó.

El 54% de la superficie de campos transados entre 2000 y 2016 fue adquirido en su mayor parte por sociedades anónimas u otras sociedades con una condición jurídica distinta a la de las personas físicas y, por lo tanto, no es posible identificar la nacionalidad.

El 39% de la extensión de tierras fue comprada por uruguayos y el resto por argentinos, brasileños y de otras nacionalidades, señala el reporte de la DIEA.

En cuanto a la nacionalidad de los que vendieron sus campos entre 2000 y 2016, el 66% de la superficie de tierras fue vendida por uruguayos, lo que representa una extensión de 5,1 millones de hectáreas, que equivale a 33% del total de suelos de uso agropecuario de Uruguay.

Foto: Mundo Agro