Espacios de coworking analizan expansión en base a incremento de demanda de oficinas

20171009

Los espacios de coworking suman cada vez más adeptos. Se trata de un modelo de negocio exitoso que vive al influjo del incremento de la demanda de oficinas y, en menor medida, de los espacios compartidos, según un relevamiento hecho por Propiedades entre los operadores del sector.

Se consolida, de esta manera, una manera de experimentar y vivenciar los sitios de trabajo, buscando espacios de intercambio y networking. Estos espacios de trabajo suman metros cuadrados y, en algunos casos, los planes de expansión están sobre la mesa para seguir sumando locales.

La firma más fuerte del mercado es Sinergia, que cuenta con cuatro establecimientos. El primero fue en el barrio Palermo, después en Carrasco, luego en Tres Cruces y, finalmente, en el World Trade Center.

El CEO de la compañía, Martín Larre, dijo a Propiedades que la oficina de Palermo cuenta con 1.200 metros cuadrados, y que en la actualidad suman más de 10.000. “Estamos en un proceso de expansión, entendemos que hay mercado para este tipo de emprendimientos”, sostuvo.

Según detalló, el área más demandada no es el de espacios compartidos, sino el de oficinas privadas que pueden ser utilizadas por empresas o particulares a cualquier hora del día. “La tasa de ocupación es interesante”, afirmó.

Y pueden venir más locales. Pero por el momento no hay nada confirmado. “Siempre estamos viendo propiedades y posibilidades para tener otro local”, indicó. Muchas intendencias departamentales se han acercado para ofrecer terrenos e inmuebles que pueden ser explotados en ese régimen.

Al igual que las otras empresas del sector, Larre evalúa como un atractivo que se ofrezca oficinas o espacios abiertos con mobiliario, conexión a Internet, servicio de limpieza y hasta cafetería o un local gastronómico.

De la misma manera evalúa el panorama Natalia Hughes, socia de YouHub, un espacio de cowork que funciona en Carrasco desde junio de 2016. La ejecutiva explicó a Propiedades que el negocio ha sido satisfactorio y que en base a ese rendimiento han decidido expandirse hacia el barrio Punta Carretas.

Actualmente se ubican en una casona de 400 metros cuadrados dentro de un predio de 1.000 metros cuadrados. Hughes relató que la demanda se centra, principalmente, en el uso de los espacios amplios para talleres grupales y de oficinas privadas.

Desde su perspectiva, el sector corporativo ha validado la utilización de los coworking para desempeñar sus tareas. Y contrario a lo que pudiera pensarse, son los profesionales los que más utilizan las instalaciones: contadores, arquitectos, psicólogos, abogados, entre otras profesiones y oficios.

Por otra parte se encuentra Espacio Serratosa, que funciona en el Palacio Serratosa de Ciudad Vieja después que se procesó una reforma parcial del edificio. El coordinador general de la compañía, Leonardo Cordero, dijo a Propiedades que la demanda mayor se encuentra en las oficinas privadas.

Por ese motivo, se rediseñará el lugar para darle más espacio a ese tipo de oficinas ya que son más utilizadas que los espacios comunes. Al lugar llegan profesionales de todas las áreas y público empresarial que solicita salas de reuniones para desarrollar esos encuentros fuera de los espacios tradicionales de sus empresas, explicó Cordero.

Por el momento no abrirán un local nuevo, lo que no significa que no tengan la posibilidad ya que el modelo de negocio es atractivo y motiva para seguir sumando metros cuadrados de oficinas, manifestó el ejecutivo.

La filial uruguaya de la empresa Co-Work Latam, ubicada próximo al World Trade Center, tiene como horizonte seguir creciendo y adquirir nuevos inmuebles. “La demanda existe. Es muy positivo que existan más coworkings haciendo las cosas bien como está pasando ya que esto ayuda mucho a la industria en sí. A medida que la industria del coworking crece, más campo y oportunidades para todos existen”, afirmaron María Elia Bentancur, ejecutiva de la compañía, y Mario Sánchez, su director.

Según explicaron, la empresa evalúa “oportunidades interesantes en el interior” y expandirse en Montevideo en formato de oficinas privadas a fin de buscar una solución “para la sobre demanda de aquellas empresas que necesiten su privacidad y generar cultura de equipo una vez que crecen y no quieren aislarse ni salirse del foco de su negocio administrando su propia oficina”.

Se encuentran en proceso de búsqueda de dueños o fondos inmobiliarios a quienes se les pueda ofrecer operar y administrarles el espacio, lo que tiene “grandes ventajas”, según explicaron.

Por ejemplo, señalaron que Co-Work “disminuye el riesgo del dueño del edifico al diversificar en muchas empresas el alquiler”. “Si se va 1,2 o 10 personas u inquilinos no impacta en sus costos.  En cambio si tuvieras una gran empresa y se te va el piso entero impacta fuertemente en los flujos”, añadió.

Por otra parte, señalan que el modelo de negocio aumenta la rentabilidad para el propietario del espacio ya que no sólo se provee un lugar físico donde trabajar, sino valor agregado en servicios, por lo que se obtiene más ingresos por metro cuadrado.

Además, se afirma que el inmueble en sí cobra nuevo valor “por ser probado y asociado a una nueva manera de hacer negocios inmobiliarios, además de atraer a otras grandes empresas al edificio o al sector”.

Más allá de estos casos, los proyectos con destino corporativo siguen siendo motivo de inversión inmobiliaria en un mercado que demanda la instalación de oficinas en puntos tradicionales, pero también en zonas donde antes no había una presencia masiva de empresas.

Es el caso, por ejemplo, de Carrasco, que alberga cada vez más edificios corporativos y locales de oficinas. En el antiguo Complejo Riviera se instalará un emprendimiento desarrollado por Altius Group que conjugará un espacio residencial –Bilú Riviera- con un espacio de oficinas - Smart Riviera-.

Atrás queda una edificación con una arquitectura art deco de 1925 rica en historia hasta que años atrás quedó inoperativo después de ser un hotel y un lugar típico de fiestas, eventos y congresos.  Mauricio Levitin, director de Altius Group, explicó a Propiedades que la idea de desarrollar un proyecto mixto le resultó atractivo.

Para materializar el emprendimiento fue adquirida la edificación pero también los padrones adjuntos a fin de poder llevar a cabo un bloque para oficinas y otro para apartamentos. En concreto, habrá un edificio de siete pisos con espacio para 22 viviendas de uno, dos y tres dormitorios y una zona de oficinas.

Gigante del coworking llega a la región

El esquema de trabajo es cada vez más atractivo en el continente. La estadounidense WeWork Cos., la mayor empresa mundial de espacios laborales compartidos, se está embarcando en una ambiciosa expansión en América Latina, y ha fijado la mira en la región después de sus recientes incursiones en China y la India.

Una semana después de abrir su primer espacio de oficinas en Brasil, WeWork anunció en julio que planea aumentar el número de personas que trabajan en sus instalaciones de la región en 10 veces, a 20.000 para principios de 2018, dijo Miguel McKelvey, cofundador de la compañía y su director creativo.

"En este momento pensamos en América Latina como una de nuestras regiones más importantes y un lugar donde vamos a seguir buscando de manera dinámica nuevas ubicaciones durante todo el año y continuar creciendo muy rápido", dijo McKelvey en una entrevista.

WeWork, con sede en Nueva York, ya opera cinco localizaciones en Latinoamérica y planea abrir 10 más hasta enero. Esos nuevos puntos incluyen cinco lugares en Brasil, tres en México, uno en Argentina y un debut en Colombia. Su primera oficina brasileña, ubicada en São Paulo, abrió en julio en la Avenida Paulista y sus 2.000 puestos de trabajo se ocuparon enseguida.

Foto: Espacio Serratosa