Pronostican leve mejora para el año próximo en el sector de la construcción pese al descenso de actividad en 2016

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El descenso de la actividad vinculada a la construcción quedó plasmado una vez más. Días atrás, el Banco Central del Uruguay (BCU) divulgó el informe de Cuentas Nacionales que exhibe un muy mal desempeño del sector, cuyos números de alguna manera quedaron disimulados con los datos positivos generales de la economía que reportan una expansión del PBI de 2% en el tercer trimestre respecto a igual período de 2015 y de 1,1% respecto al anterior trimestre del año.

Las cifras de la construcción no son nada auspiciosas. La retracción del sector fue de 0,4% en el tercer trimestre del año respecto al segundo y de 3,9% al compararlo con el mismo período de 2015.

El reporte divulgado por el Banco Central sostiene que “en el tercer trimestre de 2016, el valor agregado del sector Construcción disminuyó 3,9% en términos interanuales, como consecuencia de un menor nivel de actividad en el agregadoOtrasconstrucciones,  vinculadasespecialmentealsectorpúblico,  yaquela construcción de edificios muestra una leve recuperación”.

El presidente de la Cámara de la Construcción del Uruguay, Ignacio Otegui, dijo a Propiedades que las cifras eran “esperadas”, y que demuestran que la merma de la actividad es menor que la registrada en 2015. Recién para el segundo semestre de 2017 se aguardan signos de reactivación relevantes, advirtió.

Actualmente, el sector inmobiliario representa entre el 16% y el 17% de la demanda de la industria constructora, mientras que el 25% corresponde a la demanda de obra pública. El resto –la mayoría- se corresponde con demanda privada que no está vinculada a la edificación de viviendas, un área de trabajo que, al igual que los otros, se contrajo.

Otegui subrayó que “no es catastrófico”, pero “no son números que agraden” dentro de la industria uruguaya.

El economista Pablo Moya, de la consultora Oikos, afirmó que el magro desempeño del rubro ya había sido anticipado por la firma y por el resto de los agentes privados consultados por el gobierno al momento de hacer el informe de expectativas.

“En el sector juega mucho la expectativa, tanto si va a mejorar como si no. En este caso, el componente de expectativa es muy alto. Y la expectativa general era que el sector no iba a despegar por falta de inversiones, y eso es lo que efectivamente ocurrió”, sostuvo Moya en diálogo con Propiedades.

Desde su punto de vista, en 2017 podrían revertirse la caída en la construcción, pero de manera muy paulatina y si se concretan algunas inversiones de gran porte, como la instalación de la segunda planta de celulosa de la empresa UPM.

Pero, ¿qué ha ocurrido en la construcción de viviendas y qué podría ocurrir? Moya estima que la situación del mercado inmobiliario local no presentará mayores cambios en el próximo año, aunque se aguarda una lenta reactivación.

El despegue podría venir por varios frentes, si todos ellos se conjugan, pero no debido a solo uno de ellos. Por un lado, deberían llegar más capitales de Argentina que inviertan en el país, especialmente en la costa atlántica del departamento de Maldonado. En segundo lugar, que los cambios al régimen de vivienda promovida se concreten y sea atractivo iniciar obras al amparo de los nuevos topes de precios. Y en tercer lugar, que las tasas de retorno de los proyectos inmobiliarios sean realmente mejores que los de hoy en día.

“Actualmente, los retornos van a ser mínimos si se tienen en cuenta los costos de la construcción”, aseguró el economista, quien añadió que hay muchas viviendas en oferta pero poca demanda, lo que conspira contra el dinamismo de la plaza inmobiliaria uruguaya.

Desde su perspectiva, el gobierno debe dar “señales positivas” en la materia, como la reducción de gasto corriente y el aumento de la inversión, lo que, de todos modos, entiende que no ocurrirá en el corto plazo.

Por su parte, la economista Gabriela Mordecki, integrante del Instituto de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas, dijo a Propiedades que el sector construcción podría mejorar su desempeño de la mano de grandes emprendimientos, como la nueva planta de UPM y algunas obras al amparo del régimen de participación público-privada impulsado por el Poder Ejecutivo.

 “El desempeño de la construcción de vivienda por sí sola no alcanza para mover los grandes números del sector. Y hay desde el 2014 un importante freno de obra pública que continuó en 2015 y 2016”, sostuvo la catedrática.

Además, coincidió con Moya en la importancia de los capitales argentinos para reactivar el rubro. Si bien el arribo de inversiones del vecino país “puede estar demorado” por los efectos de la ley de blanqueo del presidente Mauricio Macri, entiende que la plaza uruguaya sigue siendo atractiva para el inversor. “Habrá que ver cómo se procesa la llegada de los capitales argentinos una vez que finalice el proceso de adaptación a las nuevas reglas”, dijo.

Asimismo, Mordecki indicó que el régimen de vivienda promovida puede darle cierto dinamismo a la edificación de inmuebles, pero no cree que en 2017 haya grandes cambios en el desempeño del rubro.

Foto: diariomovil.com.ar