Crowdfunding inmobiliario en Uruguay

20161011

El crowdfunding en el sector inmobiliario es una realidad en varias partes del mundo, pero no ha cobrado vuelo aún en Uruguay, pese a que varias consultas se han hecho sobre las posibilidades de iniciar proyectos habitacionales mediante la financiación colectiva.

El interés de los inversionistas uruguayos es tal que empresas dedicadas al crowdfunding han captado fondos uruguayos para capitalizar obras en el extranjero. Pero hasta el momento no se han iniciado proyectos del estilo en suelo oriental.

Rodrigo Niño

Rodrigo Niño

Daniel Porcaro

Daniel Porcaro

El CEO de la empresa estadounidense Prodigy Network, Rodrigo Niño, dijo a Propiedades que “la experiencia ha sido muy buena” con los inversionistas uruguayos, que han participado en los cuatro proyectos que han financiado en Manhattan a la fecha mediante crowdfunding.

Además, se recibió dinero para el emprendimiento más reciente, The Assemblage/Park Avenue South, en el que continúa abierta la etapa de recaudación. “El mercado uruguayo se encuentra entre los cinco más importantes para nosotros y notamos que la colocación crece a más del 80% año tras año”, sostuvo.

A la fecha, Prodigy Network ha recaudado cerca de 20 millones de dólares con inversionistas uruguayos, y van por más, pero reconociendo las posibilidades del mercado local. Los montos recibidos desde estas latitudes son escasos si se tienen en cuenta las cifras que maneja la compañía: se ha recaudado 410 millones de dólares con inversionistas de 26 países para los distintos emprendimientos.

Niño sostuvo que Uruguay es una “plaza pequeña”, pero que “el apetito por este tipo de inversión es evidente” en el país. Además, entiende que “la capacidad de adquisición de los uruguayos creció bastante en los últimos cinco o seis años” y que esto, “ha hecho que se interesen cada vez más por este tipo de inversiones, dados sus retornos y su estabilidad”.

Al momento, la posibilidad de concretar iniciativas en el país no está en carpeta para esta plataforma de recaudación, aunque reconoció que han recibido “diferentes propuestas para realizar proyectos inmobiliarios en el país”.

Desde su punto de vista, el modelo de inversión colectiva debe comenzar a ser regulado en los diferentes países de la región, incluido Uruguay, “ya que es la forma de financiación del futuro y se posiciona como una oportunidad para que los inversionistas más chicos tengan acceso a oportunidades de inversión a las que no solían tener acceso anteriormente”.

Apostar a los cambios

Por su parte, Daniel Porcaro, director académico del Diploma en Negocios Inmobiliarios de la Facultad de Arquitectura de la Universidad ORT, dijo a Propiedades que desde Uruguay se mantuvieron contactos con varios organizadores de crowfunding de la región, pero que el mecanismo hasta el momento no cobra vida en el país.

En base a los contactos hechos, Porcaro subraya que se debe apostar a cambiar lo que ocurre en la plaza inmobiliaria local, que registra “poca transparencia” en cuanto a valores de compra-venta de inmuebles. Pero, además, sostuvo que hay otros factores que inciden de manera negativa en la posibilidad de registrar emprendimientos colectivos en real estate: “los altos costos impositivos de entrada y salida de este tipo de negocios y los escasos retornos de revalorización de inmuebles en la mayoría de las principales zonas del país”.

Por otra parte, indicó que la mayoría de los organizadores de crowdfunding buscan horizontes de inversión de cinco años, pero que las rentabilidades deseadas pueden generarse en “no menos de diez años” en Uruguay, “lo que hace complicado aplicar el sistema” en el país.

 Finalmente, Porcaro hizo hincapié en analizar con detenimiento a través de qué organizador se concreta una inversión mediante el sistema de crowdfunding. “Tiene que ser reconocido, respetado, capaz de generar resultados por sus conocimientos del negocio, el mercado y habilidad de negociación, así como una buena comunicación con los inversores”, dijo.

Con el organizador adecuado se podrá conocer los riesgos de la inversión y el respaldo jurídico que tiene la operación, añadió.

Crowdfunding inmobiliario en Argentina

En Argentina comenzaron a funcionar algunos emprendimientos colectivos de construcción de inmuebles, como los que lleva adelante el Grupo FBA, que pretende concretar cuatro proyectos mediante este sistema.

Para ingresar se pide una inversión mínima de 20.000 pesos argentinos, es decir unos 1.300 dólares, y se estima una renta real de 16%.

Housers, pionera en España

La construcción del primer edificio de obra nueva en España financiado a través de inversión colectiva tiene un costo aproximado de 1.041 millones de euros. El proyecto es llevado a cabo por Housers, una plataforma diseñada especialmente para el crowdfunding en el sector inmobiliario.

Según divulgó hace unas semanas la propia compañía, 748.000 euros fueron recolectados a partir de la participación de 629 inversores, con participaciones a partir de 50 euros. Para llegar a los 1.041 millones se apeló a préstamos bancarios.

La plataforma ha calculado que la rentabilidad bruta ascienda al 44,06% y la rentabilidad neta al 27,94%, beneficio que se repartirá entre todos los inversores participantes. Además, estima que la venta de todas las viviendas del edificio alcance un valor de 1.242.000 euros.

La obra del edificio se iniciará en los próximos meses y estará ubicado en Madrid, en el distrito de Tetuán, “una zona con un altísimo potencial dado la falta de stock de vivienda nueva”, ha señalado Housers.

En su comunicado, la compañía manifiesta la intención de seguir convocando a inversionistas a arriesgar sus dineros en el sector. Pretende captar 300 millones de euros en los próximos tres años para hacerse con una cartera de 1.500 viviendas, locales comerciales y espacios industriales.

Álvaro Luna y Tono Brusola

Álvaro Luna y Tono Brusola

Según sus fundadores, Tono Brusola y Álvaro Luna, Housers nació para “democratizar la inversión inmobiliaria y que todo el mundo tuviera acceso a tener un patrimonio”.

The Crowd Estates e InvesReal son los otros dos jugadores del mercado español en el crowdfunding inmobiliario. Pretenden ejecutar obras en varias ciudades de ese país europeo al ver el interés que despierta este mecanismo de financiamiento colectivo.

Fotos: fundrise.com, El Espectador, Prodigy Network y wideali.com