Construcciones sustentables permitirán reducir entre 30% y 40% el consumo de energía

20170417

Uruguay tiene todo un campo por explorar con la arquitectura bioclimática, pero los costos de construcción hacen que pocos inversores se jueguen por esta opción, aseguró el experto Benjamin Crevant, director de la firma Green Building 4 All.

Esta empresa se dedica a asesorar a arquitectos, constructores, inversores, proyectistas, entre otros, en las distintas fases de diseño de una obra de construcción con el objetivo de que sea lo más sustentable posible desde el punto de vista energético.

“Somos ingenieros especializados en eficiencia energética y sustentabilidad para industrias y edificios. Brindamos innovación e ingeniería disruptiva para mejorar la rentabilidad de sus negocios. Nuestros enfoques innovadores se concentran en reducir el consumo energético para generar ahorros financieros significativos”, señala el portal web de la compañía.

Green Building 4 All ha trabajado en unos 10 proyectos en Uruguay desde que en marzo de 2015 comenzó sus operaciones. A lo largo del continente y de otras latitudes asesora para que se haga realidad la arquitectura bioclimática, es decir aquella que le saca provecho al clima para reducir los costos en acondicionamiento térmico.

Crevant explicó a Propiedades que “Uruguay es un país interesante” para trabajar en este tipo de construcciones debido a que el costo de la tarifa eléctrica en residencias, comercios y oficinas es “cara”.

“La gente debe animarse a construir mejor para que sea más rentable” su vivienda y su empresa, sostuvo. De todos modos, reconoció que los elevados costos de la construcción en Uruguay pueden desalentar las inversiones en la compra de los materiales aislantes necesarios para mejorar las edificaciones.

El experto indicó que la instalación de un edificio eficiente desde el punto de vista energético, que tenga “una buena orientación frente al sol para aprovechar su energía gratuita”, puede generar beneficios en verano y en invierno de tal manera que el consumo en electricidad se reduzca entre 30% y 40%.

“Si el diseño y la construcción no es inteligente, por más que tengas el mejor equipo de iluminación, aire acondicionado y calefacción, jamás vas a llegar a un nivel de eficiencia energética y de confort que sea tan alto”, subrayó.

Desde su perspectiva, se puede profundizar en materia de construcciones sustentables en el sector residencial y en el corporativo. Pero es este segundo espacio donde el empuje puede ser mayor debido a que algunas empresas pueden animarse a construir con una inversión mayor en mejores diseños y materiales. “Las empresas quieren ser competitivas, y bajar el consumo energético es la manera más simple de mejorar tu rentabilidad, y que sea durable y rápido”, dijo.

En el sector residencial la historia es otra. Se puede avanzar, pero “caso a caso”, dialogando con los constructores y los inversionistas para que “diseñar las casas de manera eficiente”, añadió.

¿Cuál sería el modelo regional a imitar? Colombia y Chile. Son los dos países que más han trabajado en construcciones sustentables debido a que han recibido inversiones importantes en construcción desde Estados Unidos y Europa, donde los conceptos de sustentabilidad y eficiencia están bien arraigados.

Además, según Crevant, en esos países este tipo de edificaciones reciben incentivos estatales y están reglados por una norma especialmente aprobada para asegurar su expansión.

Cool, bello y económico

El especialista y director de Green Building 4 All explicó que a través de la arquitectura bioclimática las construcciones pueden ser “confortables y cools, sin dejar de lado la reducción de energía”.

En el caso del proyecto de oficinas en Montevideo llamado Simbiosis se logró “conjugar lo bello con lo sustentable sin que el proyecto común fuese alterado”, dijo. Estos “ahorros invisibles”, que son los que no se perciben a priori, lograron reducir en un 35% la demanda de aire acondicionado y calefacción.

Desde su opinión, en caso de que se invierta en aislantes y cristales más eficientes, “el costo se recupera por los aires acondicionados y las calefacciones de menor potencia, que concluyen en una reducción de consumo de energía superior al 40%”. En el caso particular de Simbiosis, al perfeccionar el aislante se redujo 45% la demanda en calefacción durante el invierno.

Además, en un desarrollo de viviendas de Montevideo –cuyo nombre prefirió no revelar-, la sola optimización de los cristales permitió reducir la inversión en 7% y bajar el consumo en acondicionamiento térmico hasta un 19%, lo cual representa un ahorro de 400 dólares por año en cada apartamento.

Finalmente, Crevant desatacó el concepto de “ventilación natural”, a través del cual se busca aprovechar la circulación de aire por impulso del viento. “Un edificio pensado para aprovechar este tipo de frescura cuenta con muchas ventajas. En primer lugar, se puede reducir al 50% el consumo de aire acondicionado”, afirmó.

En el proyecto Sinergia Design de Montevideo, destinado a oficinas al estilo cowork, la empresa diseñó el primer espacio con ventilación natural, reduciendo 35.000 dólares de inversión en construcción y ahorrando 10.000 dólares de energía al año. Por su parte, en la sección de las oficinas, el gasto energético bajó el 50%, lo que aumenta a 12.000 dólares por año el ahorro en consumo eléctrico, todo un ejemplo en materia de construcción sustentable en Uruguay. 

Foto: Green Building 4 All