Uso de contenedores para vivienda en aumento por demanda en zonas turísticas

20170213

Años atrás, los contenedores eran comprados o alquilados por distintas empresas para ser utilizados como depósito y almacenaje. Después se encontró en ellos la solución ideal para convertirlos en oficinas móviles, vestuarios u obradores.

Pero la evolución no quedó ahí debido a que se desarrollaron nuevas técnicas de tratamiento y adaptación interior y exterior de los módulos, que pueden comprarse a empresas navieras o directamente a los fabricantes, muchos de ellos ubicados en China.

El nicho de mercado estaba: la construcción e instalación rápida de casas, especialmente en zonas balnearias y puntos turísticos que tuvieran predios cuyos propietarios no estuvieran interesados en invertir en un sistema constructivo tradicional. Maldonado, Rocha, Colonia y Lavalleja son algunos departamentos que más trabajos solicitaron.

De acuerdo a los diálogos mantenidos por revista Propiedades con responsables de varias empresas del ramo, la demanda de casas hechas con containers va en aumento y se consolida en varios puntos del país. Esto provocó que muchas más compañías se lanzaran a participar del mercado y que surgieran propuestas complejas que involucran el ensamblaje de varios módulos y el uso de técnicas modernas para la instalación de equipamiento.

De todos modos, no existen cifras exactas sobre la demanda actual vinculada a la construcción total de viviendas en las zonas de más colocación, y tampoco se llevó a cabo un relevamiento sobre el potencial del sector.

Todos los consultados señalaron que aumentó el número de solicitudes de cotizaciones y de compras. Varias compañías ofrecen en sus sitios web algunos modelos genéricos y sus respectivos precios.

Marcelo Pérez del Castillo, director de la filial uruguaya de la firma Multi Container, dijo a Propiedades que ha instalado varias casas hechas con contenedores en la costa balnearia y en algunas zonas de Lavalleja y Colonia, entre otros destinos.

Hace 15 años que trabaja en la plaza local. Uruguay es el país en el que más se desarrollaron soluciones habitacionales. Las sucursales de la empresa en Panamá, Perú, Paraguay y Argentina no han explotado el producto de la misma manera, subrayó.

Multi Container exhibe en su sitio web varios modelos precotizados para “atajar a curiosos”, que tienen interés en conocer detalles sobre el armado y los costos, dijo. “El mercado ha validado al contenedor como una opción al momento de construir una casa”, opinó.   

“Hace unos dos años que se registra cada vez más demanda. Se mantiene el interés por el alquiler de unidades para oficinas y otros usos, pero aumenta el interés por el uso con fines de vivienda”, destacó.

De acuerdo a lo que se exhibe en el portal web, una casa hecha con un contenedor de 40 pies, con una extensión interior de 26 metros cuadrados que albergue una sala con cocina integrada, dos dormitorios y un baño puede tener un costo de 18.400 dólares (sin impuestos), pero todo depende del material de revestimiento y si el container es nuevo o usado.   

Uno de los sistemas ofrecidos cuenta con revestimientos en melamínico y tapajuntas en PVC y cielorraso en fenólico pintado de blanco. Otro de los sistemas tiene sus paredes y cielorraso de lambríz de madera pintado y/o yeso.

Otro modelo más complejo exhibido en la web está diseñado con dos contenedores de 40 pies cada uno y un tercero de 20 pies, totalizando un área interior de 68 metros cuadrados. La unidad cuenta con una sala de estar, una cocina, tres dormitorios y un baño.  El costo puede variar entre los 42.700 y los 52.050 dólares (sin impuestos), según el material y si el módulo es nuevo o usado.

Por su parte, Santiago Visconti, director de Living Container, que desde hace cinco años trabaja en el mercado, dijo a Propiedades que actualmente “se explota mucho el diseño y la calidad constructiva” y que ello se ve en las peticiones de los clientes.

“El mayor uso es en casas de balnearios, pero se está tomando más en cuenta como vivienda permanente”, aseguró. Si bien la mayoría de las solicitudes implican el uso de uno o dos módulos, ya ha trabajado con proyectos de hasta 150 metros cuadrados, que involucran la utilización de varios containers.

Los meses de mayor trabajo son octubre y noviembre, previo al inicio de la temporada de verano, y los proyectos más pequeños pueden finalizarse en un mes, mientras que los más complejos pueden demandar hasta cuatro o más meses.

Todo depende de los materiales usados, el equipamiento solicitado y el lugar de instalación de las casas. Algunas tareas pueden realizarse en los talleres de la empresa, pero otras requieren la intervención en la propia zona de instalación de los contenedores, aclaró Visconti.

Durabilidad

¿Cuál es la vida útil de una vivienda hecha con contenedores? Se trata de una de las preguntas más hechas a los responsables de las compañías. La respuesta es varios años. Hasta décadas con el tratamiento y el cuidado adecuado, aunque algunos factores escapan a esto.

Visconti y Del Castillo coincidieron en señalar que la durabilidad depende de si el contenedor es nuevo o usado, pero también depende de los materiales que tenga, además de la calidad del acero del que estén construidos y la madera que se le haya colocado en los pisos.

Si la calidad del material de sanitaria y la instalación eléctrica es buena, probablemente sea mayor su tiempo de uso. Además, si por encima del acero tiene un sobre techo, la unidad estará más protegida del clima.

Pero también incide la ubicación de la vivienda ya que si se encuentra próxima a la costa oceánica estará muy expuesta al salitre. Esto requerirá del uso de materiales de conservación y protección contra este elemento, así como la limpieza y aplicación de antioxidantes.

“Si uso un contenedor marítimo en Piriápolis y se le mantiene bien, debería durar por lo menos entre 30 y 40 años”, opinó Visconti.  “Si lo pintás, lo mantenés y lo cuidas, no tiene una durabilidad definida. Depende del cuidado que se le dé”, dijo Del Castillo.

Foto: MultiContainer