Proyecto destacado: Distrito M

El primer distrito del país, llamado Distrito M, avanza en su concreción. Estará ubicado en el barrio Malvín de Montevideo y promete cambiar el panorama de ese punto. Ya cuenta con el 30% de las unidades vendidas de las 280 que componen las dos torres iniciales.

La idea es que en febrero inicien las obras y que en 2018 el concepto sea una realidad palpable. Más adelante se erigirá la tercera torre que prevé albergar el emprendimiento, dijo a Propiedades el ingeniero Ignacio Pérez, gerente de operaciones de la desarrolladora Path Urban Developments. Con esa tercera torre se llegará a 349 unidades y una inversión total de 40 millones de dólares cuyo financiamiento es administrado por Compass Group.

Las primeras unidades en comercializarse son aquellas comprendidas por el régimen de la Ley 18.795 de inversión privada de viviendas de interés social, que alcanzan al 25% del total de apartamentos. Se ha notado una rápida respuesta del mercado al amparo de los beneficios tributarios que presenta la adquisición de inmuebles de este tipo, sostuvo Pérez.

Distrito M estará ubicado en el cruce de Avenida Italia y la calle Colombes. Es una zona que ha visto nacer otros edificios, pero que no ha recibido inversiones en locales comerciales y emprendimientos gastronómicos que satisfagan las necesidades de los nuevos habitantes del lugar.

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La iniciativa pretende darle al barrio más unidades habitacionales, pero también un conjunto de tiendas, restaurantes, cafeterías y hasta un club deportivo ubicados en la planta baja para que los propietarios e inquilinos de los apartamentos puedan socializar. La idea, además, es que se trate de espacios que se colectivicen con el barrio, por lo que se aguarda que ese enclave de 5.700 metros cuadrados se transforme en un punto de convocatoria masiva dentro de Malvín.

Esta intención se reforzará con la construcción de un centro comercial que en la vereda de enfrente construirá el Estudio Luis E. Lecueder.    

No hay duda que ese punto de Montevideo cobrará vida. “Queremos desarrollar densidad en esa zona de Malvín. La idea es que si, por ejemplo, vivís en el piso 10 de una de las torres, puedas bajar y tener un menú amplio de actividades para hacer. Queremos que haya vida y que no se tenga que trasladar para hacer cosas. Es decir, que haya actividades de ocio cerca”, dijo Pérez.

¿Qué separará a este espacio social y comercial de las torres? Amplios jardines a los que únicamente podrán acceder los habitantes de los apartamentos. De esta manera se mantiene una distancia entre el bullicio de la planta baja y los halls de ingreso a las torres.

Las fachadas de los edificios serán inconfundibles: metálicas y de color dorado. Se trata de un concepto y una estética “paradigmática y disruptiva”, evaluó el gerente de operaciones de la desarrolladora.

“Creemos que el buen diseño tiene la capacidad en sí mismo de modificar positivamente la vida de las personas,  creemos fuertemente en esa influencia al momento de desarrollar cada proyecto”, señala el brochure del proyecto.

La intención es replicar el modelo inmobiliario en otras zonas de la capital. Quizás un punto atractivo es Carrasco, dijo Pérez. Se trata de un barrio que en los últimos años ha transformado su esencia, dejando de ser exclusivamente residencial para albergar emprendimientos corporativos y edificios de oficinas.

Si bien el barrio es “interesante” para este tipo de emprendimientos, se debe obtener un terreno lo suficientemente amplio como para instalar varias torres, comercios y locales gastronómicos, aclaró el ejecutivo. “Lo hemos analizado. El concepto de distrito está muy de moda. En Nueva York está en todos lados y en Buenos Aires ha sido un éxito. El mercado lo valora”, subrayó.

Fotos: Path Urban Developments - Distrito M