Intendencias unificarán criterios de edificación de viviendas; no más “caos” ni “discrecionalidad”

20161024

El Congreso Nacional de Intendentes tiene a estudio para su aprobación la Normativa Nacional de Edificación, una norma que unificará las ordenanzas departamentales sobre construcción de viviendas.

Se trata de un cuerpo de 65 artículos que regulará las características que deberán tener todas las soluciones habitacionales que se construyan en el país una vez que entre en vigencia. Contiene elementos de higiene de vivienda, extensión mínima de una casa o apartamento según su número de dormitorios, el metraje de patios y ductos, y aspectos de iluminación de los inmuebles, entre otros.

La necesidad de contar con una norma que unifique los parámetros de construcción de viviendas fue planteada en diciembre de 2011 por la Sociedad de Arquitectos del Uruguay (SAU) durante una sesión del Congreso Nacional de Intendentes en el departamento de Colonia.

Luego de ese planteo, fue constituida una comisión técnica integrada por la SAU, representantes del Congreso de Intendentes, la Intendencia de Montevideo y el Ministerio de Vivienda para redactar un borrador de la norma.

El exvicepresidente de la SAU y miembro de la comisión técnica, Duilio Amándola, dijo a Propiedades que el articulado es fruto de intensas negociaciones y conversaciones con las intendencias. Algunas de ellas, comentó, tienen un cuerpo normativo extenso ya vigente, como las de Montevideo, Maldonado y Canelones, pero otras carecían de norma alguna y la autorización de la construcción de viviendas se hacía con “discrecionalidad”.

Entre esos departamentos ubicó a Colonia y Tacuarembó. “En Colonia, que tiene una presión muy grande de desarrollo inmobiliario, se admitía según el arquitecto que estuviera de turno dimensiones de ductos de ascensor y ventilación. Admitían una cosa para uno y otra cosa para otro, generando precedentes que después generaban problemas”, ilustró.

Desde su perspectiva, “en un país tan pequeño como el nuestro parece absurdo que tengamos normativas tan diferentes” sobre viviendas. Con este texto se apuesta a terminar de aquí en más con el “caos” existente y la “dispersión descomunal” de normas de edificación.

Será de utilidad para los arquitectos porque, al momento de proyectar la construcción de inmuebles, tendrán las mismas características sin importar el lugar de edificación. Lo mismo para los inversores, que “no necesitarán investigar cuál es la norma de cada departamento”, sostuvo Amándola.

Para los nuevos sistemas constructivos ni que hablar que será de utilidad, especialmente para aquellos que utilizan panelería. La estandarización de las medidas hará más sencilla la producción en serie de piezas.

Además, para el Ministerio de Vivienda y la Agencia Nacional de Vivienda será una herramienta importante para la planificación de planes habitacionales.

El artículo 65 del texto establece la creación de una Comisión Técnica Asesora Nacional dependiente del Congreso de Intendentes. Su objetivo será proponer, en caso de ser necesario, enmiendas, adiciones o supresiones al cuerpo legal una vez que entre en vigencia. La idea es que esta comisión haga un seguimiento de la aplicación de la norma y evalúe si debe ser flexibilizada o mejorada a la luz de los resultados que se obtengan.

Novedades

El articulado establece que una vivienda permanente de un dormitorio no podrá tener una superficie inferior a los 32 metros cuadrados, que una de dos dormitorios no podrá ser más pequeña que 44 metros cuadrados, que de tres dormitorios deberá contar con 56 metros cuadrados y que si tiene cuatro dormitorios deberá tener al menos 68 metros cuadrados.

En todos los casos se contabilizará el espesor de los muros exteriores que envuelvan la vivienda hasta su cara exterior o hasta el eje del muro divisorio o medianero, aclara la norma.

Amándola sostuvo que este punto motivó una “larga discusión” con el Ministerio de Vivienda y con algunas intendencias ya que “existían dimensiones distintas” en los diferentes departamentos del país. En los lugares turísticos se acepta que se pueda resolver de otra manera el metraje de las viviendas de un dormitorio y los monoambientes en el entendido de que no se trata de viviendas de uso permanente.

Para el caso de obra nueva y ampliaciones se deberá dar estricto cumplimiento a la norma. En el caso de reformas se permitirá la ejecución de obras que en la globalidad del proyecto mantengan o mejoren las condiciones de habitabilidad de las construcciones.

En el caso de regularizar construcciones, se exigirá el ajuste a las disposiciones reglamentarias vigentes en la época de su ejecución. De todos modos, se aceptará el mantenimiento de aquellas obras cuyo ajuste obligue a la ejecución de un trabajo cuyo volumen de costo resulte desproporcionado a las ventajas higiénicas a obtener siempre y cuando el lugar no se encuentre en abierta oposición con las mínimas condiciones de higiene exigibles.

Por otra parte, en la Norma Nacional de Edificación se innova con la graficación de patios y ductos de ventilación, que “siempre fue motivo de conflicto” al momento de su proyección. La comisión técnica detectó que las ordenanzas departamentales que regulaban estos aspectos manejaban dimensiones diferentes. “Se consensuó y se llegó a la graficación, que es la cosa más concreta”, dijo el exvicepresidente de la SAU.

Otro aspecto novedoso es la regulación de los tamaños de las cocinas cuando se encuentran integradas a otras áreas de la vivienda, como un comedor u otra sala. En Montevideo es un aspecto regulado ya hace un tiempo debido a la proliferación de apartamentos de un dormitorio o monoambientes, pero para los departamentos del interior del país se trata de aspectos que antes no estaban sujetos a normas.

El texto indica que las cocinas serán obligatorias en toda vivienda y que sus dimensiones mínimas serán de cuatro metros cuadrados de superficie, 2.20 metros de altura y 1.6 metros de lado mínimo en cualquier dirección del área computable. Se admitirán cocinas de tres metros cuadrados de superficie mínima y 1.60 metros de lado mínimo si fueran abiertas hacia locales principales habitables o corredores en un 70% por lo menos de la longitud del lado mayor. 

A futuro

La idea es en un futuro abordar las normas de instalaciones sanitarias internas para unificarlas a nivel de todo el país. Posteriormente, se pretende crear un único cuerpo normativo sobre edificaciones de locales comerciales e industriales y de edificaciones mecánicas.

Fotos: SAU